Ilustración Murales y Talleres Creativos

Proyectos artísticos que trasladan la creatividad al lienzo, los espacios urbanos y la creación colectiva.

La ilustración es un territorio abierto a la experimentación, capaz de transformar una publicación, ocupar un muro o convertirse en una experiencia compartida. Óscar de la Huerga desarrolla proyectos de ilustración, pintura mural y talleres creativos en los que combina diseño gráfico, cultura visual, técnicas de autoedición y una mirada artística personal.

Black Eyes Series es su proyecto de ilustración más personal: una colección de retratos inspirados en músicos, escritores, artistas, personajes de culto y figuras imaginarias. Con trazos esenciales, colores planos y una estética pop, la serie reinterpreta libremente influencias como Modigliani o Manolo Sierra bajo una idea central: «sobra todo lo que no aporta». Sus personajes tienen los ojos negros porque miran hacia dentro, reflexionan y, al mismo tiempo, invitan al espectador a hacerlo. La exposición se presentó por primera vez en la Sala Berlanga de la Fundación SGAE en Madrid y posteriormente recorrió espacios culturales de Gijón, León y Valladolid. Algunas de estas ilustraciones también han formado parte de exposiciones colectivas y proyectos editoriales, como la portada del Especial de Verano de El Adelanto Bañezano.

La ilustración también se traslada al espacio público mediante la creación de murales artísticos. Entre estos trabajos destacan las participaciones en el Festival Internacional Meninas de Canido, celebrado en Ferrol, durante las ediciones de 2020, 2021 y 2022, además de diferentes intervenciones murales realizadas en Ponferrada. Obras concebidas para dialogar con la arquitectura, el entorno urbano y las personas que lo habitan.

La vertiente formativa se completa con talleres de ilustración, risografía y autoedición. Dentro de la exposición Moscoso Cosmos, dedicada al universo visual de Victor Moscoso, Óscar de la Huerga dirigió en el MUSAC un taller de creación de fanzines underground. Los participantes aprendieron a diseñar, imprimir y encuadernar mediante risografía un fanzine cinético de veinte páginas, inspirado en los carteles psicodélicos de Moscoso. Una experiencia práctica en la que ilustración, movimiento, color y edición independiente se unieron para convertir el aprendizaje en una obra colectiva terminada.